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Una reflexión sobre Internet y entretenimiento en el contexto digital.

  • hace 1 día
  • 4 Min. de lectura

Roberto Alejandro López Novelo

Profesor-Investigador

Universidad Anáhuac México


En la tercera década del siglo XXI, somos partícipes no sólo de cambios significativos en el ecosistema digital sino también en el ecosistema del entretenimiento que impactan de forma directa en el desarrollo de las sociedades contemporáneas. El entretenimiento se presenta como un fenómeno sociocultural y socioeconómico que impacta de manera directa e indirecta en la cotidianidad de las personas y en el entorno digital (Internet) adquiere un potencial para su generación, distribución y consumo nunca antes visto.


En el contexto actual Internet se presenta como un espacio tecnosial al que acuden millones de personas en distintas regiones del planeta a realizar un sinfín de actividades que van desde compartir conocimiento, intercambiar/compartir información, consumir contenidos en diversos formatos; pero sobre todo ocupan su tiempo de ocio en diversos entornos digitales (López, 2021, p.28). De acuerdo con Viñals (2013) vivimos en una sociedad donde los hábitos y estilos de vida se transforman, gracias a tecnologías digitales que hoy se vinculan con el entretenimiento. Se puede establecer que Internet es un espacio social en el que hoy se llevan a cabo dinámicas y prácticas comunicativas y de entretenimiento novedosas e innovadoras.


Con base en lo anterior, es pertinente cuestionarse ¿por qué es importante reflexionar sobre la relación Internet y entretenimiento? Básicamente porque la transformación del entretenimiento hacia su forma digital contemporánea es inseparable de la convergencia tecnológica que se presenta en las últimas décadas del siglo XX y las dos primeras décadas del XXI. Otros elementos clave que se deben considerar son la expansión del acceso a internet a nivel global, el crecimiento en el uso de dispositivos móviles inteligentes y el desarrollo constante de la computación, y no menos importante la llegada de la Inteligencia Artificial (IA). Esta infraestructura ha permitido la transición de productos de entretenimiento pasivos a experiencias interactivas y conectadas, confirmando su magnitud económica al superar los 200 mil millones de dólares anuales en ingresos globales, sobrepasando a las industrias del cine y la música combinadas (Newzoo, 2023).


Aunado a lo anterior el entretenimiento en su formato digital todos los días crece exponencialmente debido a la aparición constante de herramientas y aplicaciones que satisfacen no sólo la demanada de más y mejores contenidos, en diversos formatos y plataformas, sino también cubren las necesidades de creatividad e innovación digital.


Lo que observamos en realidad no sólo es la adaptación de las industrias del entretenimiento del siglo pasado a un novedoso y creciente ecosistema digital, sino la llegada de nuevas e innovadoras formas de entretenimiento sustentadas en redes sociodigitales, plataformas de streaming y entornos digitales, que permiten nuevas formas, procesos y prácticas de consumo nunca antes vistas.


No obstante del impacto positivo y el potencial que nos presenta en la actualidad, la expansión del entretenimiento digital plantea desafíos no sólo sociotécnicos y socioculturales sino también éticos que requieren un análisis crítico.


No podemos negar que el entretenimiento en sus diversas y distintas formas digitales, se ha alejado de su propósito inicial de ser un pasatiempo en el que se ocupaba el tiempo de ocio de las personas, a convertirse en la actualidad en un objeto de estudio sumamente complejo y dinámico que debe abordarse de forma seria, científica y formal desde diversas disciplinas, ya que los fenómenos que lo conforman son novedosos e innovadores y su análisis nos permitirá comprender su importancia en las sociedades contemporáneas.


Somos testigos de una transformación que trasciende lo tecnológico: la reconfiguración de los ecosistemas del entretenimiento. Lo que antes considerábamos un simple pasatiempo se ha consolidado como un fenómeno sociocultural y económico que dicta las reglas del desarrollo en las sociedades contemporáneas. El entretenimiento ya no es una actividad periférica; es un motor central de la cotidianidad y el entorno digital. Lo que observamos en la actualidad no es simplemente una migración de las viejas industrias del entretenimiento al mundo digital.


En definitiva, el entretenimiento digital ha dejado de ser un fenómeno de distracción para convertirse en el núcleo de la experiencia humana contemporánea. Lo que hemos experimentado no es solo una transición de formatos, sino una reconfiguración de la esfera pública y privada. La magnitud económica de esta industria es solo el síntoma visible de un cambio mucho más profundo: el nacimiento de una cultura del entretenimiento..


Así, el desafío más importante que enfrentamos hoy, es entender que estudiar el entretenimiento en el contexto digital, no es estudiar cómo nos distraemos, sino comprender cómo estamos decidiendo construir nuestra realidad en la era del entretenimiento digital y de la conectividad total.


Referencias:

• Castells, M. (2001). La galaxia Internet: Reflexiones sobre Internet, empresa y sociedad. España: Areté.

• Castells, M. (1996). La era de la información: Economía, sociedad y cultura. Vol. 1: La sociedad red. México: Siglo XXI.

• López, R. (2021). Ocio y entretenimiento en el contexto digital. Aproximaciones desde la academia. México: Gedisa.

• Newzoo. (2023). Global Games Market Report 2023: The evolution of the interactive entertainment industry. Newzoo BV.

• Viñals Blanco, A. (2013). El nuevo concepto de ocio en la sociedad red: Ocio conectado y ocio digital. Revista de Humanidades, (20), 231-252.

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