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¿Por qué el Papa León XIV citó a Tolkien en su encíclica Magnifica Humanitas?

  • hace 3 días
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Actualizado: hace 1 día

Ilustración: Eduardo Portas // Imagen de fondo: Pen and Paper // Dwayne Bent // Flickr // CC BY-SA 2.0
Ilustración: Eduardo Portas // Imagen de fondo: Pen and Paper // Dwayne Bent // Flickr // CC BY-SA 2.0

Por Eduardo Portas Ruiz // Profesor investigador del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada (CICA) de la Universidad Anáhuac México


En X: @EduPortas


El Papa León XIV publicó este lunes 25 de mayo la encíclica Magnifica Humanitas, el primer texto de este tipo de su papado. El documento tiene una extensión de unas 44 mil palabras divididas en cinco capítulos y va directamente contra la concentración de poder que faculta la nueva tecnología de la Inteligencia Artificial.


Esa afirmación , sin embargo, es simplista. El texto es rico en argumentos que abogan por un mundo que retome los valores esenciales del catolicismo frente a las amenazas que implica dejar de lado la centralidad de la persona humana. En ese sentido, es un texto fundamental para cualquiera que desea conocer a fondo el pensamiento de la Iglesia en el entorno mediático moderno.


El análisis más esencial de frecuencia de palabras revela algunos aspectos estructurales que dan luz al texto. En el texto predominan términos Humana/Humano (154 veces), Inteligencia (118), Artificial (98), Dignidad (85), Persona (79), Datos (64), Tecnología (58), Algoritmos (52), Dios (48), Social (45), Bien Común (41), Tecnocrático (38), Justicia (36), Conciencia (32), y Responsabilidad (30). La línea discursiva a lo largo de la redacción concatena una idea de manera clara: la tecnología debe estar al servicio de la persona y no al revés. En pocas palabras, la conciencia y la responsabilidad moral son irreemplazables y constituyen el reflejo de Dios en la magnífica arquitectura de la creación.


Otro aspecto que llamó la atención a los estudiosos de la Comunicación fue la afirmación de que la tecnología no es neutra, una idea traída directamente de Marshall McLuhan y la escuela de la Ecología Mediática, particularmente Neil Postman. Ambos autores, por cierto, eran bastante espirituales y taladraron una y otra vez que ninguna tecnología es “neutra”, pues lleva consigo una serie de sesgos implícitos si desea utilizarse como fue diseñada.


Un Gandalf bastante realista. Foto: Dennis Jarvis // Flickr // CC BY-SA 2.0
Un Gandalf bastante realista. Foto: Dennis Jarvis // Flickr // CC BY-SA 2.0


Pero el pasaje que más llamó la atención de la encíclica tal vez sea aquel en donde el Papa cita a J.R.R. Tolkien, autor de El Señor de los Anillos, El Hobbit, y El Silmarillion, las tres obras más importantes de la fantasía alta del siglo XX.


Cito textual el párrafo 213 de la encíclica que se haya en el capítulo quinto titulado “La cultura del poder y la civilización del amor”. Dice el Papa:


Un escritor católico del siglo XX, John Ronald Reuel Tolkien, por boca de uno de los protagonistas de una de sus novelas, describió así nuestra responsabilidad: «No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir, extirpando el mal en los campos que conocemos, y dejando a los que vendrán después una tierra limpia para la labranza». [187] La civilización del amor no nace de un gesto único y espectacular, sino de una suma de fidelidades pequeñas y tenaces, que hacen frente a la deshumanización. Por eso vale la pena detenerse y considerar algunos aspectos de cómo, cada uno en su ámbito, podemos colaborar en su construcción. Sin pretender agotar el tema, propongo cinco vías de responsabilidad cotidiana y pública: desarmar las palabras, construir la paz en la justicia, asumir la mirada de las víctimas, cultivar un sano realismo y relanzar el diálogo y el multilateralismo.

El protagonista que menciona el Papa es Gandalf, el mago que ayuda a las fuerzas del bien durante buena parte de El Señor de los Anillos y El Hobbit.


Tolkien era un católico devoto. A lo largo de toda su obra hay una diversos temas que vertebran su fe. La frase de arriba se encuentra en El Señor de los Anillos, específicamente en la Parte III de El Retorno del Rey, libro cinco, capítulo IX, titulado “El Último Debate”.


El capítulo mencionado es complejo a nivel temático. Las discusiones giran alrededor del auto- sacrificio. Básicamente, Gandalf explica que el ejército del Oeste no marcha contra Sauron para vencer militarmente —saben que es imposible—, sino para convertirse en un cebo. Se abrazan a la posibilidad del martirio para otorgarle a Frodo una mínima oportunidad de éxito. Se entiende entonces que Gandalf subvierte la lógica de la guerra. Frente al cálculo puramente numérico donde Mordor ya ha ganado, opone una fe absoluta en una misión invisible que depende de dos hobbits en el rincón más oscuro del mundo.


Así, la frase seleccionada por el Papa compara la acción de los más pequeños héroes de la saga de Tolkien con el quehacer de millones de personas que utilizan las Inteligencias Artificiales todos los días. Al igual que Tolkien, quien creía que ninguna persona era insignificante y que todas, incluso las más humildes, podían cambiar la escritura de la historia, León XIV insta a todas las personas a construir un mejor mundo a partir de las acciones cotidianas que se engarzan con los cinco ejes sistémicos que lista en el mismo párrafo.


Dicho lo anterior, es buen momento para recordar que Tolkien plasmó sus reflexiones religiosas en muchas de sus cartas, las cuales se encuentran compiladas en la magnífica obra “The Letters of J. R. R. Tolkien”, recientemente actualizada en 2023. El libro contiene cientos de cartas cuidadosamente seleccionadas y descifradas, literalmente por su hijo Christopher Tolkien. El trabajo fue editado por Humphrey Carpenter y no tiene pierde. Cualquier lector de Tolkien haría bien en comenzar a leer las cartas para mejor entender al autor.


Dentro de las cartas destacan algunas particularmente preclaras en cuanto a su acercamiento a la fe católica. Las sintetizo a continuación.


  • Carta 142 — a Robert Murray, S.J. (diciembre de 1953)


Al escribir a un amigo jesuita que había leído las pruebas de El Señor de los Anillos, Tolkien formuló su declaración más citada sobre su intención como autor, calificando el libro de una obra fundamentalmente religiosa y católica, inconscientemente al principio pero conscientemente en la revisión. "El Señor de los Anillos es, por supuesto, una obra fundamentalmente religiosa y católica”, escribe Tolkien. La carta cimienta la moral de la Tierra Media en la gracia, sin alegoría.


  • Carta 43 — a Michael Tolkien (marzo de 1941)


Una meditación sobre la Eucaristía dirigida a su hijo Michael. En el texto le dice que lo único digno de amar en la tierra es el Santísimo Sacramento, prometiéndole que allí encontraría romance, gloria, honor y fidelidad.


  • Carta 250 — a Michael Tolkien (noviembre de 1963)


Respondiendo a la confesión de un Michael ya adulto sobre una "fe flaqueante", Tolkien escribió una defensa tierna y teológicamente densa de permanecer en una Iglesia imperfecta. Sostiene que la fe es un acto de voluntad permanentemente repetido. "El único remedio para la fe que flaquea o desfallece es la Comunión”, afirma Tolkien.


La encíclica dará muchísimo qué hablar durante largo rato. Es casi una certeza que será un texto indispensable para millones de tomadores de decisión que requieren centrar su fe católica ante el vendaval tecnológico que deja escaso tiempo para reflexionar.


El texto también puede leerse como una crítica abierta a los “tech bros” de Silicon Valley, ese grupo de los Elon Musks o Sam Altamans que no tienen reparo en avanzar la ciencia a toda costa y sin remediar las consecuencias. El Papa denuncia que la IA tiende a aumentar el poder de quien ya tiene datos, capital y competencias, de modo que pequeños grupos muy influyentes pueden orientar informaciones y consumo. Pero más allá de eso critica el transhumanismo y el posthumanismo como el trasfondo que reside en algunos centros de poder tecnológico.


Y si bien el texto no es “anti-tecnológico” puede leerse como un punto de partida contra todo aquello que implica usar a la IA para colocar a la persona humana en segundo plano.


La encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV se puede consultar aquí:



The Letters of J. R. R. Tolkien se puede leer aquí:



El capítulo de El Señor de los Anillos en donde se encuentra la cita utilizada por el Papa se encuentra aquí en su versión original en inglés:



Un listado en orden cronológico inverso de todos los textos escritos por Eduardo Portas en Anáhuac Landscape se puede ver aquí: https://eduportas.wordpress.com/anahuac-landscape/

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