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El impacto de la IA y el fin de las redes sociales tal como las conocemos

  • hace 1 hora
  • 3 Min. de lectura
Ilustración: Igor Omilaev // Uso gratuito bajo la Licencia Unsplash
Ilustración: Igor Omilaev // Uso gratuito bajo la Licencia Unsplash

Por Eduardo Portas Ruiz // Profesor investigador del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada (CICA) de la Universidad Anáhuac México


En X: @EduPortas


Durante dos décadas, las redes sociales fueron el centro de nuestras vidas digitales. Facebook, Instagram y Twitter nos permitían compartir momentos, conectar con amigos y crear comunidades. Pero esa era está terminando.


Un nuevo estudio académico revela que estamos presenciando el colapso de un modelo que parecía inquebrantable. El interesantísimo texto se titula “Towards a Post-Social Media Studies” (2026) , autoría de Petter Törnberg y Richard Rogers, ambos académicos de gran reconocimiento en el área de estudios digitales y los efectos de la transformación social a partir del cambio tecnológico, así como todo lo que implica la instrumentación de metodologías digitales.


De compartir con amigos a ver videos de desconocidos


De acuerdo con los investigadores, Meta, la empresa detrás de Facebook e Instagram, accidentalmente reveló la transformación en 2024. En un documento legal, reconoció que apenas el 7% del tiempo en Instagram se dedica a ver contenido de amigos. El resto es consumir videos recomendados por algoritmos. No es lo que prometieron estas plataformas hace años.


Lo que está sucediendo es un cambio radical en cómo funcionan las redes sociales. Antes, el algoritmo mostraba contenido de personas que seguías. Ahora, las máquinas predicen qué te gustará basándose en tu comportamiento y te muestran contenido de desconocidos. Pasamos de "conectar con amigos" a "ser espectadores de un show personalizado”, argumentan.


La inteligencia artificial toma el control


Hay otro cambio inquietante: el contenido ya no viene solo de personas como nosotros. Las máquinas pueden crear textos, imágenes y videos convincentes casi sin costo. Algunas plataformas ya están usando inteligencia artificial para generar contenido automáticamente.


Esto es importante porque durante años, agregan Törnberg y Rogers, las redes sociales dependían de que los usuarios crearan y compartieran contenido. Eso era el negocio. Pero si las máquinas pueden generar contenido, las empresas ya no necesitan que participemos activamente. Solo necesitan que veamos.


En consecuencia, cansados de algoritmos y contenido comercial, muchos usuarios están abandonando las plataformas públicas. Se refugian en grupos privados de WhatsApp, comunidades cerradas y espacios de suscripción donde solo entran personas de confianza.


Este cambio tiene consecuencias reales, afirman. Mientras antes podíamos ver lo que otros compartían, ahora la gente se retrae a burbujas privadas. La información y las conversaciones importantes suceden en espacios que nadie más puede ver.


Chatbots como nuevo medio de comunicación


Algo inesperado está ocurriendo: más gente usa ChatGPT y otros chatbots de IA que publica en redes sociales. El 52% de estadounidenses usa chatbots, comparado con solo el 35% que publica en Facebook.

Es decir, cuando hablamos con una IA, no estamos en una red social, un punto fundamental que subrayan Törnberg y Rogers. Es una conversación privada, individual y efímera. No hay comunidad, no hay conexión con otros usuarios. Es un tipo completamente nuevo de comunicación.


El resultado es un mundo digital fraccionado. Ya no hay un espacio compartido donde todos vemos lo mismo. Algunos ven feeds personalizados llenos de videos. Otros conversan en grupos privados. Otros interactúan con máquinas. No hay plaza pública digital.


Los investigadores advierten que esto tiene implicaciones profundas para la democracia. Cuando no compartimos información común, es más difícil tener conversaciones públicas significativas. Las redes sociales tienen sus problemas, pero proporcionaban un espacio compartido. Su reemplazo aún es desconocido.


La era de las redes sociales no termina con un golpe. Como muchos otros fenómenos digitales que fenecen poco a poco, termina con un cambio lento de las reglas del juego, donde el poder se concentra en quienes controlan los algoritmos y las máquinas que generan contenido. Es decir, el estudio de las redes sociales ya no puede limitarse “a un solo conjunto de teorías y métodos”, finalizan.


El artículo científico “Towards a Post-Social Media Studies” (2026), de Petter Törnberg y Richard Rogers se puede acceder de manera gratuita aquí: https://osf.io/preprints/socarxiv/6nue7_v1


Un listado en orden cronológico inverso de todos los textos escritos por Eduardo Portas en Anáhuac Landscape se puede ver aquí: https://eduportas.wordpress.com/anahuac-landscape/


La discusión continúa. Explora más textos sobre medios y cultura digital juvenil: https://www.anahuaclandscape.com/profile/eduardo-portas-ruiz17637/profile

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