Los cuatro riesgos del Thinkslop
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Thinkslop es el deterioro gradual del pensamiento crítico provocado por delegar cada vez más procesos intelectuales a sistemas de inteligencia artificial. A diferencia del AI slop —contenido de baja calidad generado por máquinas— el Thinkslop afecta directamente la forma en que las personas razonan, escriben, aprenden y toman decisiones. Su aparición marca uno de los debates más importantes sobre el futuro de la relación entre humanos e IA.

Por Eduardo Portas Ruiz
Profesor investigador del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada (CICA) y el Human & Nonhuman Communication Lab
Facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac México
En X: @EduPortas
Google Scholar: https://scholar.google.com/citations?user=lBFPzPAAAAAJ&hl=en
Hace unos días se publicó un reporte en el Harvard Business Review sobre los principales usos que las personas dan a la Inteligencia Artificial.
Por segundo año consecutivo la razón más común para usar la IA fue para usos terapéuticos o de salud mental y emocional. Nuestras investigaciones en la Universidad Anahuac han comprobado que, en efecto, un grupo considerable de personas está usando a su chatbot como un terapeuta privado que nunca descansa. En los próximos meses publicaremos más sobre este dato, una vez que se publique un reporte especifico para México.

Y si bien esa es la razón más común, el acumulado de usos muestra datos aún más interesantes. El trabajo de Zao-Sanders y sus colegas del proyecto theaiwild.com destacan que la creación de contenido y la edición dominan considerablemente sobre otras áreas. En segundo lugar se encuentra el acumulado de asistencia técnica y resolución de problemas de este tipo. En tercer lugar, los temas de apoyo personal y profesional (aquí es donde se encuentra el apoyo emocional que mencioné arriba).
Pero el aspecto más relevante del trabajo de estos investigadores es lo que mi colega Jorge Hidalgo y un servidor notamos desde 2024 y plasmamos en un paper académico del 2025. Las personas están usando la IA como una muleta creativa para prácticamente todo.
En nuestro texto nos centramos originalmente en ámbitos laborales y educativos, pero a medida que la IA ha ganado terreno y volumen entre la población en general, el thinkslop, como lo bautiza Zao-Sanders, correo el riesgo de sustituir el pensamiento humano. Es el centauro inverso que recientemente definió Cory Doctorow: un ser con cabeza de ordenador que cumple lo que la máquina le dice para que la segunda logre sus propios fines.
Esto no es exageración. En menos de cuatro años esta tecnología ha modificado por completo en entorno de aquellos que producen algo con su intelecto. En ese sentido, la investigación publicada en el Harvard Business Review coincide con lo que nosotros habíamos alertado tiempo atrás. Puesto que la barrera de entrada para usar la IA es extremadamente baja, es natural que más personas acceden a ella para simular acciones que antes requerían trabajo intelectual considerable.

Pensemos en la escuela: prácticamente todos los alumnos, de todo el mundo, incluyendo México, dicen usar la IA para entregar sus tareas (alrededor del 90% en nuestro país, según estadísticas de la SEP). Ensayos, reportes, resúmenes, cuestionarios, etc. Todos estos antes requerían una mente preparada para redactarse y editarse de manera coherente. Ahora con solo unos prompts, ya sea en texto o voz, la máquina simula nuestro pensamiento y ofrece un símil creible.
El thinkslop definido y sus potenciales riesgos
Para Zao-Sanders y sus colegas el thinkslop es “pensamiento flojo, descuidado que pueden ser engendrado por uso excesivo de IA”.
Esto es peligroso por cuatro razones, de acuerdo con los autores:
Perdemos la capacidad para rastrear nuestras intenciones
Hacemos outsourcing de nuestro pensamiento.
Dejamos de escribir
Creamos una falsa sensación de rigor intelectual
Veamos una por una. El aspecto más importante de la lista es el cambio normalizado que asume, erróneamente, que la IA tiene las mismas intenciones que nosotros. Esto es cada vez más común entre personas que usan chatbots de manera frecuente, como oficinistas, alumnos, docentes, o trabajadores de servicios especializados. Por ejemplo: a un empleado se le pide realizar un reporte sobre las áreas de mejora de la compañía. En el pasado, el trabajador tendría que aislar los problemas que tiene su lugar de trabajo para analizar cada uno de ellos y jerarquizarlos. Ahora ya no, un cúmulo de datos en bruto se arrojan al chatbot para que la propia detecte en dónde está el problema, delegando a la IA, no al empleado, la responsabilidad de la intención de mejora.
Esta primera razón está estrechamente vinculada al outsourcing de pensamiento que las personas están haciendo con la IA para prácticamente cualquier labor que exija el más mínimo esfuerzo mental: redactar un correo o responder a una pregunta de un colega en WhatsApp. De nuevo, la intención se traslada a un ente externo, con consecuencias que aún no entendemos por completo si, como se puede prever, la mayoría de las personas delegan su esfuerzo mental a una máquina.
La tercera razón para sonar las alarmas es aquello que todos los docentes del mundo, sin importar el grado, notaron desde que la IA se masificó con chatbots gratuitos. La realidad es que las personas han dejado de escribir, ya sea en máquina o a mano. Esta habilidad es lo que nos hace netamente humanos y ahora lo hace un sistema algorítmico por nosotros. No solo eso, escribir a mano es una actividad que libera mecanismos en el cerebro humano muy superiores a los de la escritura a máquina. Pero la IA consume ambos y nada parece detenerla.
Finalmente está el asunto de la falsa sensación de rigor intelectual. Este es un punto muy vinculado al propio rigor que las personas imprimen al usar la IA. Si la acotamos a responder sobre un solo documento que conocemos a profundidad, la posibilidad de alucinación será escasa. Pedirle que analice grandes cantidades de información extraídas de internet y fuentes de dudosa procedencia es casi seguro que inventará datos. Pero no solo eso, las propuestas que hacemos en conjunto con la IA también determinan el nivel de siconfancia que la máquina asume con nosotros. Por default, estos sistemas están programados para ser amables y afirmar nuestras convicciones. Se debe ordenarle ser estricto para evitar caer en espirales de auto-congratulación. Podemos asumir que muy pocas personas hacen esto cuando utilizan su chatbot favorito.


El valor de las emociones
Sobre la razón más común para usar la IA (terapia o compañía), los autores destacan que el volumen bruto de conversaciones con estos temas incremento de un año a otro y que suma 11% de su dataset.
“De la misma forma, la IA también se está convirtiendo en un recurso habitual para las personas que buscan ayuda con problemas emocionales, incluyendo consuelo o consejos sobre relaciones personales: consejos de pareja (#7), vida amorosa (#17), reconciliación de disputas personales (#26), sexo (#46) e interacción con personas fallecidas (#86). La tendencia continúa en usos emocionales relacionados con el trabajo: espacio seguro para preguntar (#32), aumentar la confianza (#43), ajustar el tono de un correo electrónico (#58), preparar entrevistas (#89)”, sintetizan.
La metodología del estudio del HBR
Zao-Sanders y sus colegas del sitio theaiwild.com recolectaron 50 mil ítems que hablan sobre la IA de distintas fuentes como LinkedIn, TikTok, YouTube, Reddit, Quora, y artículos. De ahí obtuvieron 12,637 casos de uso. Finalmente usaron un sistema híbrido IA-humano para catalogar el uso que las personas dan a la IA.
Dicho eso, la metodología presenta un sesgo obvio: si alguien abre dos foros en Reddit sobre salud mental e IA esos dos ítems habrán contado de manera independiente en el dataset de los autores. En pocas palabras, hasta donde se puede entender, no controlan por una posible sobrepresentación de usuarios particularmente asiduos de IA en la red. Es muy posible que los resultados simplemente describan al grupo que más comunica de manera pública el uso que le da a la IA (terapia/compañía) mas no aquel que lo usa con mayor frecuencia de manera porcentual a nivel poblacional.
¿Y tú como utilizas a la IA? ¿Ha cambiado la forma en la que haces tus prompts o preguntas en los últimos años? ¿La usas solo para documentos profesionales o como terapeuta?
Un listado en orden cronológico inverso de todos los textos escritos por Eduardo Portas en Anáhuac Landscape se puede ver aquí: https://eduportas.wordpress.com/anahuac-landscape/
FAQ
¿Qué significa Thinkslop?
Es el deterioro del pensamiento humano causado por delegar procesos intelectuales a sistemas de inteligencia artificial.
¿Quién acuñó el término?
El concepto fue popularizado por Marc Zao-Sanders en un análisis publicado por Harvard Business Review.
¿En qué se diferencia del AI slop?
El AI slop describe contenido de baja calidad generado por IA. El Thinkslop describe la pérdida progresiva del esfuerzo cognitivo humano.
¿Cómo afecta a estudiantes?
Puede fomentar dependencia para escribir, resumir, investigar y argumentar.
¿Cómo evitar el Thinkslop?
Usando la IA como herramienta de apoyo y no como sustituto del razonamiento propio
