Este es el mapa oficial digital de feminicidios de la CDMX
- hace 1 día
- 4 Min. de lectura
Por Eduardo Portas Ruiz // Profesor investigador del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada (CICA) de la Universidad Anáhuac México
Conocido por pocos, el Atlas de Feminicidios de la CDMX es un esfuerzo de la Fiscalía General de Justicia local por transparentar la información relativa a este delito en la capital. El sitio está construido sobre datos abiertos y es fácil de navegar. A diferencia de otras iniciativas ciudadanas, sin embargo, este portal oficial se basa en carpetas de investigación.
El sitio ofrece diversos datos de gran interés para cualquier persona, pero, a mi parecer, el hallazgo más interesante se da implícitamente al tratar de detectar patrones entre la información liberada. Cabe destacar que el sitio incluye datos del 1 de enero del 2019 al 31 de enero del 2026 a partir de 485 carpetas de investigación.
A continuación daré algunos:
1. Concentración geográfica en el oriente y norte. Aunque el delito ocurre en toda la ciudad, hay una tendencia clara de mayor incidencia en alcaldías con alta densidad poblacional, particularmente en Iztapalapa y Gustavo A. Madero. Sin embargo, también es notable el caso de la alcaldía Cuauhtémoc, la cual presenta una tendencia alta debido a la movilidad y la naturaleza de sus espacios públicos y hoteles. Pero además, Tlalpan y Xochimilco muestran una tendencia creciente en el hallazgo de víctimas en parajes o zonas boscosas (espacios abiertos y públicos, como se definen en el sitio).
2. El hogar como el espacio de mayor riesgo. Una tendencia alarmante que el Atlas visibiliza es el tipo de espacio del hallazgo. Por mucho, la mayoría de los feminicidios ocurren o los cuerpos son hallados en espacios cerrados domésticos. Esto rompe con la narrativa de que el peligro es exclusivo de la calle, confirmando que el entorno familiar y privado es, estadísticamente, el más peligroso para las mujeres.
3. El perfil de las víctimas: adultas jóvenes. La mayor concentración de víctimas se encuentra en el rango de adultas jóvenes, en el subgrupo de 18 a 29 años, en donde suman 144 casos. Tal vez por asuntos políticos, el gobierno decidió agrupar a las víctimas de 30 a 59 años en un solo bloque de 237 casos. Esto significa que es más probable que algo sucede a las jóvenes de 18 a 29 años que a las mujeres del grupo inmediato posterior, en donde hay más personas. De nuevo, el sitio lio profundiza en el porqué de esta categorización, lo que podemos intuir es que al desagrupar el bloque de 30 a 59 años en subgrupos más pequeños (30 a 40, 41 a 50, o 51 a 59) aquel de 18 a 29 años sería el más alto. Sobre este mismo tema, el promedio de las víctimas de los 485 feminicidios es de 36.9 años (en la CDMX el promedio de edad es de 35 años).
4. La relación afectiva como detonante. En el apartado de Tipo de Relación, se observa una tendencia clara: un alto porcentaje de los agresores son personas con una relación afectiva (parejas, exparejas) o familiar. Los casos categorizados como "Sin relación" o "Relación de subordinación" son menos frecuentes en comparación con la violencia ejercida por conocidos, lo que orienta las políticas de prevención hacia el interior de los vínculos personales.
5. Estacionalidad y temporalidad. Si se observan los datos mes a mes no hay una "temporada" clara, pero los picos suelen coincidir con periodos de mayor convivencia o consumo de sustancias como las fiestas de fin de año, aunque la tendencia general en los últimos años (2022-2024) ha mostrado ligeras variaciones a la baja.
Sobre el espacio en donde se lleva a cabo el feminicidio se ha hablado mucho. Campañas enteras de distintos gobiernos han hecho consciencia entre los habitantes de la capital sobre la importancia de la prevención de la violencia doméstica, la cual aumenta los fines de semana, durante finales de eventos deportivos, por ejemplo, cuando se consume alcohol. El Atlas le llama a esto “espacio cerrado doméstico”.

Así, el hogar no representa un refugio para las víctimas, sino el escenario donde se ejerce la violencia más extrema. Esto indica que el agresor suele tener las llaves de la casa o el derecho de entrada, reforzando la tendencia de que el victimario es un conocido.
El espacio abierto público (calles, parques, lotes baldíos) aparece frecuentemente como el lugar de hallazgo, pero no necesariamente el lugar donde se cometió el crimen. Es decir, existe un patrón de "abandono" de cuerpos en la vía pública o parajes solitarios, especialmente en alcaldías con zonas rurales o periféricas como Tlalpan, Milpa Alta o Xochimilco.
Los hoteles, oficinas o comercios son “espacios cerrados no domésticos”. Estos lugares suelen concentrarse en alcaldías centrales como Cuauhtémoc. Son espacios donde la víctima y el victimario pueden coincidir bajo un aparente anonimato, pero que siguen siendo entornos controlados donde la ayuda externa es difícil de solicitar. Esto no es nada nuevo en la CDMX, pero es interesante que el Atlas lo representa de manera cartográfica y pública.
En cuanto al tipo de relación hay varios elementos de enorme valía que se deben subrayar. Casi cinco de cada diez feminicidios en la Ciudad son cometidos por la pareja o ex-pareja de la víctima. Esto subraya que el ciclo de violencia de pareja es el principal precursor del feminicidio. Pero además, si sumamos la relación afectiva y la familiar, el resultado es que en más del 60% de los casos, el agresor pertenece al círculo más íntimo y privado de la mujer. Aunque la percepción de inseguridad suele enfocarse en desconocidos en la calle ("Sin Relación"), los datos oficiales demuestran que esta modalidad representa apenas una quinta parte del total de los delitos.
Finalmente, también se debe mencionar que una treintena de víctimas son menores de edad y casi 50 son adultas mayores, lo que muestra la vulnerabilidad en todos los ciclos de vida.
El Atlas de Feminicidios de la CDMX se puede consultar aquí:
Los datos completos en formato xlsx se
La discusión continúa. Explora más textos sobre medios y cultura digital juvenil en:




