En poco tiempo tu salario incluirá tokens para desarrollar programas con IA
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Por Eduardo Portas Ruiz // Profesor investigador del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada (CICA) de la Universidad Anáhuac México
De entrada parece una locura. Incluir como parte del salario de una persona una cantidad de tokens para ser usados como un elemento para negociar con un empleado.
Pero la realidad poco a poco comienza a ser más obvia: el empleado con más tokens para ser usados en la programación de herramientas digitales con Inteligencia Artificial tendrá ventaja sobre aquel que no los tiene o los debe pagar él mismo.
Por eso las tokens están siendo usadas en Silicon Valley y en empresas tecnológicas para atraer el mejor talento como parte del estira y afloje de la contratación. Algunas compañías están integrando las tokens como una parte del salario, otras lo suman como paquetes de compensación adicionales al ingreso del empleado.
En cualquiera de los casos el cambio es paradigmático. Gracias al vibe coding, cualquier persona que trabaje en cualquier ámbito productivo deberá saber programar soluciones especificas a problemas particulares de ese lugar de trabajo.
Esto implica, necesariamente, el uso de tokens para poder programar en cualquiera de las muchas soluciones que surgen a diario. Los gigantes llevan la delantera, por lo pronto, Claude Code, Google AI Studio, o el propio Codex de OpenAI.
Los escépticas dirán que en países como México esto será imposible por razones legales. Y tienen razón, la ley mexicana es rígida en este aspecto. Pero los privados negociarán el uso de estas tokens de manera cotidiana con todos los nuevos empleados en muy poco tiempo.
El tema ha dejado de ser una discusión de las áreas de Sistemas o Tecnología de las empresas. ¿Cómo podría competir un contador de una gran transnacional si no tiene acceso serio a herramientas de Inteligencia Artificial frente a una empresa fundada por dos personas que se han especializado en Claude Code para desarrollar soluciones especificas para este ámbito?
La respuesta es obvia. La micro-empresa (si tan siquiera se puede llamar eso) dejará en el polvo al contador de ese renombrado centro de trabajo que, aunque quiera hacerlo, simplemente no puede programar en un tiempo razonable lo que estos nuevos competidores harán en dos días.
Suena exagerado, pero no lo es. Ahí está la empresa 14.ai dedicada a optimizar el servicio al cliente con herramientas de Inteligencia Artificial en lugar de los costosos SaaS como Hubspot, Trello, o Zendesk, solo por mencionar algunas. La empresa ha causado suficiente disrupción como para ser mencionada en diversos reportajes del sector tecnológico por ser la iniciativa de un matrimonio.
El cambio es transversal. Desde el sector educativo las opciones son prácticamente ilimitadas. Imaginen cada materia, de cada universidad, trabajando proyectos específicos para esa clase que imparte un docente. La barrera de entrada es saber expresarse bien, ya sea de manera escrita o hablada. Eso es todo.
El vibe coding aplana y hace cada vez más obvia la brecha de la muy pocos quieren hablar: si una persona no puede ni formular una idea de dos enunciados de manera clara el sistema educativo ha fracasado en su totalidad.
Pero de nada servirá este cambio si no se apoya con las famosas tokens que permiten a los desarrollos operar de manera fluida como herramientas funcionales en los entornos digitales. Los tokens habilitan la programación y las solicitudes que se hacen desde y para cualquier persona que llegue, por ejemplo, a una app de clima y pida su pronóstico ese día.
Aunque ayuda mucho, atrás quedaron las épocas de conocer con gran solvencia C++, Javascript, HTML, Python, así como la infraestructura que posibilita el funcionamiento mediante APIs.
¿Tu organización ha tocado este tema? ¿Estarían dispuestos a dar tokens a sus empleados de manera que produzcan desarrollos útiles para solucionar problemas dentro de los equipos de trabajo?
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